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Con empanadas, humitas y ojo de bife
Finca en Madrid Acaba de presentarse a la prensa especializada española, en el Santo Mauro, un exquisito cinco estrellas en el barrio de Salamanca la línea de estos exitosos vinos de identidad tan argentina.
El valenciano Luis Fernández Guardo, dueño de la vinotecas Vinos de Autor, vivió el año pasado en la Argentina trabajando para una empresa informática. Pero su pasión son los vinos. A los pocos días de llegar descubrió en el restaurante José Luis el Merlot de Finca La Anita, el más caro e investigó para ubicar a sus dueños, los hermanos Más. Fue a Mendoza, probó todos los vinos, habló con el wine maker Antonio Mas y supo que estos eran los vinos que él debía importar a España. Allí los vinos son cada vez mejores, crecen las denominaciones de origen y es raro que los españoles exploren en otras enologías que no sean las propias. Pero la cosa está cambiando. Uno de los signos del cambio es esa Vinoteca Lavinia, de espectacular diseño posmoderno, en la aristocrática calle Ortega y Gasset, con salones envolventes en acero y madera clara, donde tienen vinos de todo el mundo. También de Argentina, pero pocos. Hay un Malbec de Nicolás Catena, dos de Alta Vista, toda la línea de Luigi Bosca y un Torrontés de La Agrícola.
Torrontés y Malbec también significan aquí los aromas y sabores exóticos del fin del mundo.
La exquisita californiana encargada de las compras de vinos extranjeros incorporó raudamente los Finca, que impactaron muy positivamente en ese almuerzo acompañado de sabores cuyanos.
Vinos y platos crean lazos intensos, que muchas veces se dan por razones geográficas y naturales. Para la presentación viajaron dos chef argentinas a Madrid: Connie Aldao, la chef del restaurante de Francis Mallmann en Mendoza, instalado en la antigua bodega Escorihuela y para ayudarla, la etérea Luciana López May. Ambas fueron en algunas oportunidad con Mallmann cuando este organizó sus lujosos servicios de cattering para saraos londinenses. Tambien viajó Emilio Garip del restaurante Oviedo de Buenos Aires, el primer restaurante que incorporó Finca La Anita hace seis años, cuando comenzaron a comercializarse. Garip es un fan de estos vinos y en su cuidadísima Cave tiene cosechas únicas, ya agotadas en el mercado.
Se sirvieron como aperitivo auténticas empanadas mendocinas, esas con mucha cebolla y bien picantes, para acompañar el Chardonnay 1999 y el Tokai Friulano 2000, Merlot 1999, Malbec 1997 y Cabernet Sauvignon 1999, se sirvieron con humitas en chala, tomatican, ese modestia mendocina que consiste en tomates y cebolla cocinados muy lentamente en oliva, servidos con un huevo pochée, y como plato principal, desmesurados Ojos de Bife auténticamente argentinos, porque esa es la carne que se sirve en el Santo Mauro. A la hora de los postres, tabletas mendocinas, dulces de membrillo y otros folklorismos.
El Malbec, Como siempre deslumbró a los exigentes invitados entre ellos el Alcalde Madrid Don José María Alvarez del Manzano, feliz de haberse reencontrado con las empanadas y con una de las empresarias más importantes de España: María del Mar Raventós que hacia muy poco tiempo había visitado Agrelo para inaugurar la nueva bodega de Codorniú, un establecimiento vecino, casi pegado a Finca La Anita.
Para Aldao y López May conseguir los productos no fue fácil: hubo que explorar todo Madrid para encontrar choclos frescos en su chala y salir en busca de más carne argentina. Los del Santo Mauro no saben que por acá un bife digno de ese nombre debe tener 450 g, no los previstos 100 g por persona.
Alguien definió al Malbec como un vino para morder y al ojo de bife como una carne para beber.
Esta presentación es un ejemplo para todas las bodegas argentinas que intentan posicionar sus productos en el exterior. No basta con tener un representante y un distribuidor desganado, hay que trasmitir una imagen global.
La irrupción mendocina en un soleado mediodia madrileño fue un éxito. Casi inmediatamente los dueños de los mejores restaurantes de Madrid decidieron incorporar el vino en sus cartas.
Cuando visite la capital espñola, cada vez mas viva, brillante, sofisticada y gourmet,podrá reencontrar los mejores aromas del Malbec, alternando con los vinos de Rioja, el Priorato, Navarra y Ribera del Duero.
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